...y entonces, ¿para quienes es
El Evangelio de Jesucristo?
por Samuel Santiesteban
Siempre que les escribo soy tentado a vender una linda imagen acerca de mí, pues me
inclino a usar máscaras; pero es hermoso para mi intentar abrirles mi corazón y tratar de
llegar a ser con ustedes lo más sincero posible, pues  de todas formas Dios conoce mi más
profundos pensamientos.
El escudriña la mente y los corazones. Jeremías 11:20

He atravesado meses de pruebas, difíciles momentos los cuales he tenido que afrontar y no
quiero negarles que la soledad me ha embargado, por un tiempo hice una adición chateos
por el Internet, incluso con desconocidos. Ha sido un proceso por el cual mi vida ha estado
afrontando luchas, desafíos; pero Dios nunca me ha dejado, El siempre ha estado a mi lado,
lo siento y puedo apreciar que se fortalece mi relación con El.

No obstante, el haber recurrido varias veces al Chat, por sentirme algo sólo, o tener
necesidad de intercambiar ideas con mis semejantes me ha permitido conocer otra cara de
la vida. Últimamente paso ratos con Dios y mis tiempos en el Internet son para añadir otras
reflexiones a este sitio, pues ha sido de mucho impacto a mi corazón, notar que muchos lo
visitan.

Hace varias semanas atrás, fue doloroso para mi, el haber entrado a un Chat de religión de
yahoo.com y haberme encontrado a una ‘hermana cristiana’ utilizando un idetentificador de
yahoo, (se le nombra también ID) era de tal categoría; nombrado: ‘evangélica’ y otros
caracteres más que omito…

Cuando comencé a escuchar a esa señora, las lágrimas saltaron de mis ojos, era una de
estas hermanas legalistas, hecha sacro santa por ella misma. Se encontraba expulsando a
diestra y siniestra a todos los pecadores de la sala de Chat de yahoo, y decía desde su
micrófono: “a todas las prostitutas, a todos los homosexuales, a todos los blasfemos, a
todos los impíos, salgan de aquí ahora mismo, porque esta sala es declarada <Casa de
Dios> y <Puerta del Cielo> o bien hermanos y hermanas vamos a bloquearlos”. Al final
cerraba tristemente sus palabras  con aquellas que me dolían aún más, y que hacían un
nudo en mi garganta ‘en el nombre de Jesús’. Ella mandaba en el nombre de Jesús a todos
los pecadores, que dejaran la sala de Yahoo para ella y sus cristianos. (y lloro porque no
comprendo ese evangelio, ¡Dios mío!) Eso no tiene nada que ver con tu gracia y con tu
amor.

El Señor de lo alto, me dio palabras de vida, esperé un poco para apreciar todo aquel
ambiente tan feo que reinaba en la sala de yahoo, mientras unos pocos 'cristianos' “santos
por sí mismos” se debatían el espacio cibernético contra otros que ellos consideraban
“pecadores, impíos, prostitutas, blasfemos, homosexuales, drogadictos, perversos sexuales,
ateos”.


www.salvosporgracia.com
continua