
|
Señor, |
|
|
|
!Oh Divino Maestro!, |
|
que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar, en ser comprendido, como en comprender, en ser amado, como en amar, pues dando es como se recibe, perdonando se es perdonado y muriendo se resucita a la vida eterna. |
|
|
