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Evolucionistas, materialistas filosóficos, ateos y científicos de nuestros tiempos reconocen como corona de la cadena evolutiva (según afirman) al homo sapiens, el hombre pensante, usted y yo.
Es el hombre en el sentido genérico de la palabra la corona de la creación de Dios. Nada superior a él, nada más desarrollado o evolucionado. Ningún otro ser vivo tiene mayor nivel creativo que el ser humano.
Es muy interesante que la Palabra de Dios, declara en el libro de Génesis, escrito alrededor de 1,280 años antes de Cristo (en un lenguaje figurado sin duda, con uso de símiles, metáforas y alegorías; pero que sin duda alguna fue inspirado por el Espíritu Santo) detalles muy claves en la creación del ser humano.
LA BIBLIA ENSEÑA
1).- La trinidad interviene en la creación del ser humano: HAGAMOS. Génesis 1:26
2.- Imagen y Semejanza. Génesis 1:26
Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza. No indica esto que nos parecemos físicamente a Dios, sino que pensamos porque el piensa, oímos porque El oye, sentimos porque el siente, en otras palabras, somos seres, volitivos, emocionales, racionales y relacionales porque sencillamente somos a imagen y semejanza de Dios.
3.- Aliento (espíritu) de Vida. Génesis 2:7.
Sopló aliento de vida en el hombre. Dios nos entregó un espíritu de vida con su soplo divino, y fuimos entonces los hombres seres vivientes.
4.- Corona de la creación de Dios. Génesis 1:28.
El hombre es como un “señor” de la creación de Dios. Nos ha permitido llenad la tierra, sojuzgadla y señoread sobre ella. Pero el pecado ha venido a estorbar mucho de todo este hermoso comienzo…
Es decir hay detalles especiales por parte de Dios cuando nos crea a usted y a mí.
Si, retornamos a los evolucionistas, materialistas filosóficos y científicos agnósticos de nuestros días, entonces podemos notar ciertamente que ellos reconocen los detalles bíblicos en la creación del ser humano:
Desde que el hombre, comienza a desarrollar su vida sobre este planeta, y los siglos transcurren en la historia. El hombre ha generado ideas creativas y ordenadas con extrema lógica, partiendo desde una piedra afilada y la lanza para cazar las fieras hasta el mismo lanzamiento de una nave espacial al espacio exterior.
Es el homo sapiens, y solo el mismo hombre quien ha dado el origen a la revolución científico técnica de nuestros días. El único capaz de
construir viviendas, automóviles, computadores, celulares, aviones,cohetes, radares, armamentos, etc.
Ningún animal de la creación sería capaz de hacer por millones de
años de evolución lo que el hombre ha llegado a alcanzar.
La diferencia estriba en un dato tan sencillo que puede usted aceptar o
rechazar; pero es la presencia del espíritu en el hombre.
• EL HOMBRE ES UN SER ESPIRITUAL. • EL HOMBRE NO ES UN ANIMAL EVOLUCIONADO.
¿DONDE ESTA EL PODER CREATIVO?
Hablamos del poder de las riquezas; pero ¿que poder habría en un cofre lleno de miles de diamantes y piedras preciosas sin el cerebro del hombre que lo utilice y produzca transacciones económicas con este? Dejemos un cofre de joyas millones de anos evolucionando por si solo…
Hablamos del poder de un computador? ¿Quien lo diseñó? ¿Que poder tiene un computador sin el cerebro humano que lo opera? ¿Quien detecta la falla en el computador?
Hablamos del poder de un avión y de sus motores propulsores. ¿Podría este artefacto tener poder sin el piloto, copiloto y otros hombres que dan órdenes lógicas desde una torre de control?
¿Dónde
está el poder creativo?
LA BIBLIA CONTESTA:
¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia?
Job 38:36
Con Dios está la sabiduría y el poder; Suyo es el consejo y la inteligencia.
Job 12:12
No es la materia inerte y abstracta capaz de pensar o razonar. No le pertenece este
atributo. Es el espíritu, el único capaz de pensar lógicamente, de razonar y generar
ideas creativamente.
LA BIBLIA ENSEÑA:
Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es
necesario que adoren. Juan 4:24
Al igual que nosotros pensamos para crear. Hay sin duda alguna un Ser
Supremo que ha pensado mucho antes que nosotros, para crearnos y
diseñarnos como la Palabra de Dios lo declara: "a su imagen y a su
semejanza".
Oh! Tú, ¡Hombre ateo!
Cuando un día me demuestres que un pequeño tornillo de un espejuelo, o que
un sencillo botón de mi camisa, haya sido encontrado en una parte del espacio,
debido a millones y millones de años de evolución, entonces he de dejar de
creer en Dios para convertirme en un evolucionista. Mientras, tanto sigo con
Dios, a El me pego. El pensó y luego existo. Doy la gloria a El.
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