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Recuerdo bien aquellos años de estudios en Cuba, en los cuales tuve que afrontar una educación marxista leninista y
una mal llamada concepción científico-materialista del mundo. Hoy, doy muchas gracias a Dios porque todas esas ideas
penetraron en mi cabeza; pero nunca bajaron a mi corazón. A la vez, condujeron a mi vida en aquella época a un
estudio autodidáctico profundo, con muy excelentes libros sobre apologética cristiana. Autores como Josh McDowell,
Samuel Vila, E.Y. Mullins, Fracis A. Shaffer y otros fueron mis favoritos para poder asegurar en mi mente si el
cristianismo era una falsedad o una realidad gloriosa como decían. Unos años más tarde podía compartir con jóvenes y
estudiantes universitarios de distintas partes de la isla y de diferentes congregaciones evangélicas sobre evidencias de
la fe cristiana, lo cual constituía para mí, un gozo hacerlo. No obstante por muchas pruebas, luchas y conflictos ha
dejado Dios que mi vida atraviese para irme asegurando más y más que no hay cosa más gloriosa que estar en
sintonía con El. Ahora solo me empeño en cómo podría cada día ir dejando de ser un religioso para desarrollar un
romance con Jesús.

Según me enseñaron, los filósofos derivan que el problema fundamental de la filosofía es una pregunta muy clásica:

¿Qué es lo primario La Materia o El Espíritu?

También expresan el problema fundamental de la filosofía en otras palabras

¿Qué es lo primario El Ser o La Conciencia?

Según las respuestas a esta importantísima pregunta los filósofos dividen a los hombres en dos grandes grupos: Los
Materialistas y Los Idealistas.

Los Materialistas: Responden que lo primario es la materia, es el ser.

Creen que la materia ha sido el origen de todas las cosas, consideran que el universo en su totalidad se originó de
algunas de las formas existentes de la materia, podrían ser partículas como fotones, protones, electrones o por ejemplo
algún tipo de polvo cósmico; esta forma de materia abstracta con miles de millones de años de evolución sumado a
cientos de explicaciones y suposiciones originarían el gran big bang del universo que daría origen a nuestra galaxia, al
sistema solar, a la tierra y por ende al final de todo, al maravilloso origen y desarrollo de la vida del hombre en este
lugar del espacio.

ELLOS CREEN EN UN DIOS: ‘EL DIOS MATERIA’, pues cren en la eternidad de esta, y a esto también con orgullo lo
enuncian como: 'una concepción científico-materialista del mundo'.

AFIRMAN DE SU DIOS, La Materia que ni se crea ni se destruye, solo se transforma. Y que además es eterna e  
indestructible pues siempre ha existido.

¿Qué clase de FE esta? Pensar que toda la maravilla del universo, la vía láctea, millones y millones de galaxias, las
cuales contienen millones de estrellas y que viajan por todo el espacio sideral a velocidades comparables a las de la
luz. (300.000 Km. por cada segundo de nuestro reloj). Es producto del azar y de la evolución.

¿Puede usted imaginar esto? ¿Acaso nuestras mentes pueden asimilar la inmensidad del universo? Pues esto, se hizo,
se rige y se mantiene por El DIOS MATERIA, según los materialistas. Y esto tristemente se ha enseñado en las
escuelas cubanas por más de 40 años y de forma sistemática.

Los cristianos: Respondemos al problema fundamental de la filosofía de la siguiente manera: Lo Primario es el Espíritu,
es la conciencia. LO SECUNDARIO ES LA MATERIA.

NOSOTROS, LOS CREYENTES EN DIOS, EL CREADORo: creemos en el padre, en El Hijo y en El Espíritu Santo,
hemos creído, que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Es El Espíritu de Dios y la conciencia de Dios,
invisible, eterna, omnisciente y todopoderosa, nada antes ni después de ella. No se destruye, no se transforma,
siempre ha sido permanece por los siglos de los siglos absolutamente igual. Es este Espíritu de Dios, y Consciencia de
Dios, la que ha originado todo el universo, y la cual lo sostiene, rigiendo cada moviendo desde las enormes galaxias
hasta la caída de uno de nuestros pajarillos o de cada uno de nuestro pelos en la cabeza.

¿CREES ESTO? ¿Tienes fe para creer que tenemos un Dios de este calibre, de esta inmesidad?

La Palabra de Dios nos declara sin vacilar: Juan 1:3  “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha
sido hecho, fue hecho”

Apocalipsis 4:11 “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu
voluntad existen y fueron creadas.”

Le pregunto, ¿Que es más difícil de creer?

¿ Creer en el “dios materia”, inerte, sin voz, sin ojos, sin conciencia y sin espíritu, capaz de al azar poder formar todo lo
que existe y dar orden a todo el universo, generar la vida y llegar hasta la creación de la criatura más hermosa de la
creación: El hombre.

O aceptar por creer en un DIOS PERSONAL que tiene todos los atributos de una persona expresados en la forma más
elevada, mas excelsa eterna y perfecta.  Un Dios que ES PERSONA, que oye, que ve, que siente, que sufre, que se
alegra, QUE AMA SOBRE TODO, que AMA MUCHO, que nos ama a cada uno de nosotros y que ordena y sostiene al
universo y es nuestro creador y nuestro Señor?

¿DÍGAME USTED PARA QUE COSA HABRÍA QUE TENER MAS FE?

Albert Einstein, considerado el científico más grande del siglo XX en la ciencia de la Física y gracias al cual se enuncia
La Teoría de la Relatividad con sus acertadas fórmulas matemáticas han hecho posible que los cohetes espaciales
salgan al espacio y regresen, sus conocimientos generaron  la formación de la cruel y triste bomba atómica, que no es
más que una descomposición atómica del aire que respiramos.

Este hombre, súper eminente en el campo de las ciencias escribió en pleno siglo XX: “EL BUEN DIOS, NO JUEGA A
LOS DADOS”.

Espero que ustedes comprendan la profundidad y verdad que encierran estas palabras.

¿Por qué no podemos aceptar la existencia de un creador, de un Dios tan grande y tan poderoso?

¿Por qué no podemos entender que somos un punto de partícula cósmica cuando comparamos SOLAMENTE nuestro
sistema solar con el tamaño de nuestra galaxia, la vía láctea?

¿Por qué no hemos de vivir creyendo que es EL Espíritu Santo quien mora en el corazón de los que creen en El y les
da un nuevo sentido y orientación a la vida del hombre?

¿Por qué? ¿Por qué somos duros para creer? Sencillamente, es nuestro orgullo y nuestra necedad la que nos aleja de
Dios. Dejando un vacio y una desesperación en el hombre que es afixiante.

¡Dios mío!

¡Perdona mi falta de fe en un Dios tan poderoso-creador!

Que su gracia nos impulse y nos motive a reconocer que existe un Creador.

Les quiero, Samuel Santiesteban.


El punto de vista del creyente al problema fundamental de la filosofía

por Samuel Santiesteban

                                                                                               
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